Comunicación interna: ¿el patito feo?

Las organizaciones en general -y los estudios jurídicos en particular- suelen prestarle más atención a la comunicación externa que a la interna. Existen distintas motivaciones para ello, pero la asociación a la reputación, al marketing y, por ende, a las ventas y cuotas de mercado son los disparadores iniciales.

Lo cierto es que en una firma con distintos niveles de profesionales, especialidades y cartera de clientes, desatender la comunicación interna es un frente de peligro real.

Sucede que los principales voceros de una organización son sus propios empleados. Cuando ellos hablan bien de sus jefes, compañeros o subordinados; cuando hablan de la firma en la que pasan la mayor parte del día de manera elogiosa; cuando se comprometen con los valores y los hacen propios, contribuyen a solidificar la imagen del despacho.

Ahora, cuando más frecuentemente hablan de todo ello, pero mal, el efecto es exactamente el contrario.

Sobreinformados

Los abogados inhouse se están ahogando en información y los de estudios jurídicos la siguen generando, sin acusar mayor recibo.
Ésa es la gran conclusión a la que llega el 2017 State of Digital & Content Marketing Survey.
El 96% de los internos considera que la sobreabundancia de información es un gran problema. En contrapartida, solo el 26% de los responsables de marketing de los estudios relevados dice tener una estrategia de envío de contenidos, y el 81% de ellos reconoce que producirá más contenidos este año que el anterior.
Los medios tradicionales siguen siendo la fuente primaria y más creíble de información para los abogados-ejecutivos, mientras que LinkedIn es la red social por antonomasia, con un 73% de ellos que dicen utilizarla con fines profesionales.
Más de 110 corporate counsels participaron de la encuesta, en tanto 53 chief marketing officers lo hicieron por el lado de las firmas legales.
En gráficos, estos son algunos otros hallazgos (Ver artículo completo)