La sopa está de moda

En una curva que vuelve a mostrar crecimiento, los newsletters de estudios jurídicos dicen nuevamente presente, luego de un período en que retrocedieron en el mercado legal, producto del hastío que generaron en sus receptores.

Lo cierto es que alejados de la imagen de la sopa lavada que tomaba Mafalda, el personaje de Quino, los boletines jurídicos intentan parecerse cada vez más a esas sopas combinadas, sustanciosas, que recomiendan en cualquier dieta como aperitivo, y que nutren al consumidor.

Contenidos adecuados a los destinatarios, lenguaje accesible y acorde a los tiempos 2.0 y un trabajo de imagen que acompañe disminuyen las chances del “otra vez sopa!”.

Luz, cámara, acción

Cada vez más, los abogados y estudios jurídicos dan el paso a las pantallas, sean de televisión, sea de plataformas como YouTube o Vimeo.

¿Qué buscan? ¿Reconocimiento? ¿Posicionamiento? ¿Clientes?

Cualquiera sea el caso, hay que tener presente que la cámara amplifica el mensaje. De allí, la importancia de la claridad y pertinencia de lo que se diga.

En el fondo, si los abogados lo que venden es confianza, lo que deberían hacer es transmitir ese aplomo, cercanía y control de situación a través de la pantalla que elijan para exponerse.

Para ello, tener en claro lo que se va a decir, guionarlo y practicarlo suele ser una buena fórmula hacia el éxito.

Sitios web: qué sí, qué no

NO
Responsive Contenidos desactualizados
Autoadministrable Páginas inactivas
Alineado con la imagen general de la firma Lenguaje técnico
Contenidos orientados al público del despacho Imágenes genéricas, deslocalizadas
Adecuación del lenguaje Música o animaciones en flash

 

Twitter: velocidad e impacto

Las redes sociales tienen sus propias particularidades. Si lo que busca un abogado o estudio jurídico es impactar con conocimientos volcados en textos u opiniones técnicas, claramente se equivocó de canal.

Y es que en el universo 2.0 en general, y en Twitter, en particular, la consigna es impactar, sorprender, informar… rápido.

Distintos trabajos empíricos demuestran que lo que se muestra, comparte y valora en casi todas las redes son contenidos de fácil digestión. Así, las imágenes le ganan a los textos, el lenguaje plano al técnico y la superficialidad a la profundidad.

5 cosas que hay que saber cuando se opina en redes sociales

  1. Todo lo que se dice, queda en algún lugar.
  2. La interacción es la esencia. Hay que estar preparado para las respuestas (constructivas y de las otras).
  3. Todo es pasible de descontextualización.
  4. Lo que se diga agradará a algunos y generará rechazo en otros.
  5. No hablar (o no estar) no impide que otros lo hagan, ocupando espacios o hablando de uno.